LIBROS QUE INSPIRAN Y ANIMAN A ESCRIBIR
“Per dieci minuti” es un libro de Chiara Gamberale que suelen leer nuestros alumnos de italiano de nivel 2A2 o B1 por su lenguaje claro y directo ─con expresiones cotidianas y actuales─, pero también por su historia, con la que muchos de ellos se pueden identificar. De hecho, la curiosa terapia que sigue la protagonista cuando se da cuenta de que ha perdido todo en lo que basaba su vida puede convertirse en una estupenda propuesta para trabajar en clase de manera motivadora y original.
¿Es posible que hacer algo que no se haya hecho nunca cada día durante diez minutos pueda producir cambios significativos en nuestras vidas?
A Chiara, la protagonista del libro, estos diez minutos la llevan a situaciones y descubrimientos sorprendentes. Y si este juego funciona con ella, ¿cuál sería el resultado con nuestras alumnas y alumnos?
Hace tres años, acabábamos de salir del confinamiento, habíamos retomado las clases de manera semipresencial, pero todavía se mantenían las medidas de protección como mascarillas, geles hidroalcohólicos, toma de temperatura y distancia de seguridad. Esos días todos andábamos preocupados y alicaídos, nuestras vidas estaban muy limitadas y teníamos pocas posibilidades de socializar. Como mis alumnos y alumnas acababan de leer este libro de Chiara Gamberale, les propuse que probaran ellos mismos la técnica de los diez minutos y que luego compartieran sus experiencias en clase.
Unos días después, contaron sus vivencias y me alegró ver que el resultado había sido muy positivo. Un alumno explicó que le había pedido a su madre que le enseñara a coser y que esta labor había sido la excusa perfecta para pasar algunos bonitos momentos juntos. Otra alumna contó que solía volver en coche con una compañera de trabajo y que, aunque intentaban hablar de todo un poco, casi siempre acababan algo tristes porque salía en la conversación algún tema relacionado con la pandemia. Sin embargo, una tarde se les ocurrió escuchar canciones italianas alegres durante el trayecto e improvisaron un karaoke que disfrutaron mucho y les hizo llegar a casa más animadas. Hubo un tercer alumno que afirmó que soñaba con ser actor, así que preparó con una amiga una entrevista por videollamada para la cual se disfrazó de un personaje que él mismo se había inventado. Durante la conversación se metió tanto en el papel que terminó convencido de que debía intentar aprender y abrirse camino en el mundo de la interpretación.
Hoy en día la pandemia, aunque sea un hecho bastante reciente, parece que ha quedado muy atrás y que nadie quiere recordar, pero esta actividad, que entonces fue muy gratificante, se puede seguir haciendo en clase.
Este año, sin embargo, he propuesto algo diferente que, sorprendentemente, me ha hecho viajar a aquellos días lejanos. De hecho, hace dos meses, inauguré este blog y les pregunté a mis alumnos y alumnas si querían participar en él, aportando sus ideas y experiencias personales o profesionales relacionadas con el mundo de la escritura. Varias alumnas me contactaron, así que me gustaría compartir sus vivencias, empezando con esta entrevista a Miriam Oltra, que se ofreció a hablar de la importancia de la escritura en su vida, que surgió ─ casualmente o no─ a partir de la lectura del libro de Chiara Gamberale.
¿Cuándo empezaste escribir? ¿Por qué?
Empecé a escribir un diario el año pasado a raíz de leer el libro PER DIECI MINUTI. Me pareció una buena manera de “soltar” todo lo que pienso y que muchas veces se puede hacer “bola”. Si lo verbalizas, aunque sea escribiendo, parece que sea más fácil darle solución.
¿Escribir es importante en tu vida?
Es importante por el hecho de que me ayuda a no pensar tanto en las cosas, consigo encontrar soluciones a las cosas que la tienen y a comprender que hay otras cosas que no tienen solución y asumirlo.
¿Recomendarías esta actividad a otras personas?
Totalmente. Puede parecer una tontería, pero leer lo que has escrito hace mucho tiempo y recordarlo es muchas veces “liberador”. Además, lo sueltas todo y te quedas como más relajado.
¿Qué tipos de textos escribes?
Escribo un diario. Es sólo para mí, nadie lo lee y mi idea es que siga siendo así. Me daría mucho pudor saber que lo que escribo lo va a leer alguien; no por lo que escribo, sino por la manera en la que lo escribo: lo hago como si estuviera hablando con mi mejor amiga y el lenguaje que utilizo es el que normalmente utilizo al hablar; nada de intentar que quede bonito… y si se escapa alguna palabra malsonante… ¡pues es lo que hay! Soy yo cuando escribo y no soy para nada perfecta ni lo intento.
¿En qué lengua escribes?
Escribo en castellano. Aunque mi lengua materna es el valenciano (yo nací en un pueblo pequeño de la Ribera Baixa, Llaurí), me resulta más fácil escribir en castellano, que es la lengua en la que he estudiado toda mi vida.
¿Crees que escribir en tu lengua materna te ayuda a escribir en otros idiomas?
No sé. Lo de escribir en otros idiomas es algo que me viene como muy grande. Por ahora estoy intentando escribir en italiano cuando tengo alguna prueba y ¡me cuesta la vida! Mi idea es seguir con mi diario como hasta ahora y si vienen retos mayores… pues “quando arriveremo al fiume, attraverseremo il ponte”.



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